Supones más de la mitad del personal que compone los sistemas de salud. Eres el corazón de la Sanidad y a pesar de la adversidad, no dejas de latir. No te paras. No haces como otros trabajadores que ante una situación de crisis se plantan para reclamar, por ejemplo, un aumento de sueldo o su debido reconocimiento. Pero ahí sigues tú, como has hecho siempre, invisible a pie de cama y del cañón, siempre sirviendo, acompañando, curando, entregándote al paciente y mientras... la tormenta perfecta a tu alrededor.
La situación actual que vivimos hace que me plantee si tu vocación ha terminado por nublarte la razón, pues motivos no te faltan para alzar la voz.
Tú, que emigraste años atrás cuando en tu país no te ofrecían trabajo,
Tú, que has visto recortar poco a poco tus derechos como trabajadora,
Tú, que vives una situación laboral inestable y precaria, ¿has olvidado cuántos de los tuyos siguen firmando contratos de forma diaria?
Tú, que trabajando has sentido el miedo de infectarte o de traer la enfermedad a tu hogar y a tu ambiente familiar,
Tú, que formas parte del personal sanitario con la mayor tasa de infección a nivel mundial,
Tú, que has estado trabajando sin medidas de seguridad ante una nueva y desconocida enfermedad,
Tú, que has interrumpido o directamente no has disfrutado de tu periodo vacacional,
Tú, que soportas que te tachen de villana cuando meses atrás aplaudían por tu supuesta heroicidad...
¿Qué más estás dispuesta a aguantar? Pues ya empieza a sonar el rio de que los sueldos se van a congelar y no te extrañe que tus derechos te vuelvan a recortar. Otros en tus zuecos, ya se hubieran negado a trabajar. De veras admiro tu profesionalidad, pues continúas cuidando de los que sufren enfermedad. Pero, me reitero, ¿Qué más tiene que pasar para que la venda de tus ojos oses quitar?
¿Por qué los que te representan sindicalmente como trabajadora no te convocan a huelga? ¿Por qué tampoco lo hace tu colegio profesional? ¿No es ahora el momento de procurar las ansiadas especialidades, OPEs bianuales, la profesión desprecarizar y los salarios previos a los recortes recuperar?
Otros ya han comenzado su causa particular para mejorar su situación laboral; entre ellos los residentes, los celadores, la cultura en general, los del ocio nocturno, hosteleros y un largo etcétera...
Discúlpame que haya sido tan crítico contigo, amada profesión mía, pero dicen que son las personas que más te quieren quienes te dicen a la cara la verdad y no sólo aquello que quieres escuchar.
Dicen también que quien espera, desespera y si tú lo que consideras, es esperar a que acabe la pandemia para recuperar tus derechos y tu esencia... Dos palabras te digo: Salud y suerte pues tanto el pueblo como los políticos parecen haber olvidado lo vivido".
Borja Nicolás Santana López es enfermero de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, diplomado en Salud Pública y técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales.



























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