Amigos-as, el Sínodo de la Amazonas con presencia de 174 padres ha llamado a una mayor participación de los laicos en la “creación de nuevos ministerios que respondan hoy a las necesidades de aquellos pueblos amazónicos donde la Iglesia debe ser creativa”.
La falta de sacerdotes por aquel mundo lleva a la propuesta de los “viri probati”, que no significa cambiar la ley eclesiástica, pero sí puede significar que esta ley, como toda ley humana, puede aceptar excepciones en situaciones concretas” según ha aclarado Paolo Ruffini, prefecto del Dicasterio para la Comunicación.
En el Sínodo se ha hablado de un “diaconado permanente de los indígenas” para así poder “dar plenitud del Espíritu Santo a la actitud de servicio propio de los pueblos indígenas” confiando a los diáconos el ministerio de la Palabra en su propio idioma, la administración del Sacramento del Bautismo, la celebración de los matrimonios, la cercanía a los enfermos, el ministerio de la caridad, etc.”
Durante la conferencia de prensa realizada al final de la quinta congregación general del Sínodo de la Amazonía, se le preguntó a Mons. Kräutler sobre la ordenación de los “viri probati” y el Prelado de 80 años dijo que “no hay otra posibilidad sabiendo que los pueblos indígenas no entienden el celibato. Para el pueblo indígena, el blanco puede ser célibe, pero para ellos puede ser casado. Si es capaz de cuidar su casa primero, entonces será capaz de cuidar la casa mayor que es la comunidad”.
Hablando también sobre las diaconisas, Mons. Kräutler dijo “que soñaba con el diaconado femenino recordando que había propuesto el tema de la ordenación de hombres casados al Papa Francisco el 5 de abril de 2014, y que en esa oportunidad también le habló sobre la destrucción que se estaba haciendo de la Amazonía.
Seguro, que si le hago la pregunta a Pedro Casaldáliga sobre el tema respondería desde Sao Félix de Araguaya: “Paco, ¿ a qué espera la Iglesia para defender la cultura de este mundo? Sí, tuve la suerte de conocer a este gran profeta que siempre soñó con una Iglesia abriendo caminos en todas las culturas.
Francisco Martel es sacerdote y párroco.

























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