Tomar la iniciativa para el logro de que la práctica del deporte en todas sus manifestaciones se extienda entre el mayor número de ciudadanos es una obligación para las administraciones públicas. Es necesario definir la función del Cabildo en el sistema deportivo de Gran Canaria. Se tiene que convertir en una institución operativa y que desempeñe su cometido como una entidad activa que cumpla con las funciones de promoción y colaboración.
Una política deportiva insular debe estar sustentada en un programa que se concrete en, al menos, estos seis fundamentos básicos: El deporte base o en edad escolar, el deporte de competición, los juegos y deportes tradicionales de Canarias, la mejora de infraestructuras, los eventos y la cultura deportiva.
En las administraciones púbicas, el deporte en la última década ha ido evolucionando de tal manera que la construcción de instalaciones deportivas fue una prioridad. Hoy día, está desatada la locura por el desarrollo de eventos, especialmente las carreras populares. Pero con un problema añadido y es que la cultura deportiva de practica habitual, no está tan extendida entre la población. No llega al 20 %, los que practican de forma continua, la actividad física y el deporte, siguiendo las recomendaciones de la OMS.
En el Cabildo de Gran Canaria se ha perdido la esencia de lo que es una institución operativa en el fomento y promoción del deporte. Los auténticos protagonistas deben ser las federaciones, los clubes, los municipios y los deportistas. Estos cuatro pilares del sistema deportivo de la isla deben estar arropados por el gobierno insular. No basta una subvención por el número de licencias deportivas, ni la firma de un convenio para mejorar las infraestructuras deportivas, ni la beca por los méritos deportivos conseguidos.
Se trata de algo más. Es preciso que desde la institución insular se tenga clara una idea de lo que significa el deporte. Y ello no pasa por creer que con las victorias de la UD Las Palmas y el Herbalife Gran Canaria se impulsa el deporte.
La marca “Gran Canaria isla europea del deporte” no significa nada, si el objetivo de que cada vez más grancanarios adquieran el hábito de practica deportiva por salud, no se consigue. Si el Gran Canaria Maratón no implica una proyección social en cultura deportiva y sólo se queda en los números en cuanto a participación y en la supuesta proyección internacional que se consigue pagando muchos miles de euros, esto está, como diría un castizo, chupado!!!.
Hay algo inquietante para que todo esto vaya a mejor, el verdadero problema, no es la posible política o los pensamientos que tienen sobre el deporte. El discurso se lo aprende cualquiera, el verdadero problema es cómo arreglar el proceso político. Si políticamente funcionaran, aparecerían las buenas políticas.
Pero como no hay buena política, es imposible poner en práctica soluciones. No tiene ningún sentido diseñar un presupuesto estipulando cantidades a los eventos, a los clubes, a los deportistas, federaciones y algún municipio; si ahora resulta que no hay prioridades básicas y los recursos humanos y económicos no están adecuadamente organizados. Ocurre que la negligencia en el cumplimiento del deber, crea ineficiencias políticas.
Los problemas no se arreglaran, hasta que no se ordene la situación de la casa por dentro. Donde no hay proyectos institucionales, sino, personales, el de cada uno, intereses relacionados con carreras políticas o técnicas a costa de lo público, el desastre está asegurado. Sé que lo fácil es callar y criticar diciendo eso de ¿y cuando estabas tú que hicieron?, bueno algo se hizo, sobre todo no estar en la megalomanía, después de los gastos ocasionados por la construcción de un estadio con más de 85 millones de euros y donde el fomento y promoción del deporte se había olvidado, haciendo que los auténticos protagonistas, clubes, federaciones, deportistas y municipios, estuviesen en el olvido. Y es que el movimiento se demuestra andando, desde un compromiso real, con honestidad. Está todo inventado, no valen ya, los discursos y palabras vacías de contenido. Eso, en lo político y en lo profesional, no cuela, a no ser, que hayas creado clientelismo, pero eso es pan para hoy y hambre para mañana.
José Miguel Álamo Mendoza es concejal del Grupo Popular del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y consejero de Deportes del Cabildo de Gran Canaria durante el mandato 2003-2007.


























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