Amigos de Telde Actualidad, este jueves, día 8, la fiesta de la Inmaculada Concepción en Jinámar nos invita a ir un rato a ese pueblo que siempre me encantó por haber vivido en él.
De verdad que a la Madre de Jesús le eché muchos piropos desde que yo era niño y jugueteaba por aquellas piconeras junto a la famosa Sima. Sí, este año visitaré de nuevo a la Virgen que siempre me encantaba mirarla y rezarle. Hoy les confieso que fui criado en aquel pueblo y que siempre le rezaba a ella con mucha fe, cosa que aprendí de mis padres Pepito el rubio y Pinito la del Comená de Valsequillo.
Es por eso que hoy animo a los amigos lectores a visitar la Iglesia de la Inmaculada donde observarán que en ella hay dos Vírgenes, una bien pequeña del siglo XVI con el niño Jesús en sus brazos, que se encuentra a la izquierda, y la grande que es la que sale todos los años en procesión. Sí, confieso que son muchos los recuerdos de mi niñez en aquel pueblo: partidas de futbol a pie descalzo con pelotas de trapo, escuelas de Manzano y de Panchito Torres en el Lomo Pelado, y la escuela de D. José Pérez, el cura párroco…
De paso les digo que nunca olvido a mi amigo mudo Isaac, aquel que tocaba las campanas a las 12 del mediodía saliendo los alumnos de clase para almorzar en nuestras casas una buena pella de gofio del molino que estaba en el cruce de Marzagán. Sí, aún recuerdo lo que un día me dijo el amigo Marcelino Tejerao: “Paquillo, ¿Te has fijado que la Virgen María, cuando llega la fiesta de la Concepción, se pone más guapa?”
Amigos, les aseguro que fue en Jinámar donde yo aprendí a rezar, a cantar y también a tirar piedras a los lagartos… Sí, fue en aquellas tierras donde me enseñaron a coger algodón, a hacer chicle con leche de tabaibas dulces, a ordeñar cabras, a apañar tomates y papas…
Ah, recuerdo que siempre me llamó la atención el oír que algunos llamaban a mi pueblo Rusia la Chica, no sé si porque en él vivían algunos comunistas o... Sí, los años han pasado pero ellos no borran el recuerdo de aquellas misas en latín a las cinco de la mañana… A los lectores de Telde Actualidad hoy les puedo asegurar que fue la Virgen Inmaculada la que me pescó para ser un día cura, cuando mis pensamientos eran entonces el casarme con una muchachilla del pueblo a quien a mis 12 años yo empezaba a echarle el ojo y a decirle algunos piropos.
Amigos, felicidades a todas la que llevan el nombre de Inmaculada deseando que visiten en estos días al pueblo de Jinámar, al que en el pasado algunos llamaban "Rusia la chica" y muchas cosas más. Rezando con cariño a la Virgen les deseo a todos los lectores que tengan pronto una Feliz Navidad.
Francisco Martel es sacerdote y párroco.


























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