Está visto que escupir hacia arriba siempre sale mal porque, por propia inercia, finalmente te caerá en la cara. La reiteración del no del Sr Sánchez haciéndolo valedor de un proyecto ya denominado Frankenstein sobre su reincidencia casina de agrupar los Partidos del cambio por fin ha llegado a su fin.
Y ha supuesto una debacle sin precedentes porque este santo varón sencillamente no se entera de nada, de inicio habla del PSOE como una fuerza del cambio, cuando tiene más años que matusalén, queriendo, ignorantemente, aunarse a las nuevas y todavía endebles formaciones de nueva creación.
Subsidiariamente porque el teórico aglutinamiento de formaciones políticas por él pretendido, recordemos para la historia otra lindez de frase, la de “mestizaje político”, era de todo punto imposible.
Ciudadanos desde el minuto uno planteo un férreo no a Podemos y viceversa y, respecto al apoyo de los Partidos Nacionalistas, éste estaba completamente supeditado a un referéndum vinculante, lo cuál hacía impracticable la teórica metodología que quería llevar a efecto este soñador incansable pero claramente imberbe en política.
Que necesaria es la formación y las canas en cualquier profesión, porque ha sido la falta de experiencia la que ha tumbado al Sr Sánchez unido a un ego ciertamente preocupante, anteponiendo su salvación personal política ya no sólo a España, sino a las siglas de su propio partido.
Obviamente los barones le pararon los pies ante tanta entelequia absurda y enrojecedora, lo cuál propició una división hasta ahora nunca vista y de tanto alcance internacional sacando sus vergüenzas internas al público.
Pero esto todavía no ha acabado, sigue con la premisa de su querida militancia, la única de la que puede valerse aún a día de hoy, pero es que la militancia no puede regir la política a llevar a efecto de un partido, tiene unas cualidades maquilladas, ya no funciones, a excepción de la elección del Secretario General del Partido, perfectamente definidas pero una vez constituido el Comité Federal y su Secretario General, son éstos los que tomas las decisiones, de otra manera, la gobernabilidad se tornaría en imposible.
Este auténtico despropósito de actuación, sinceramente, este tedio argumental que ha durado ni más ni menos que nueve meses no ha implicado el más mínimo reforzamiento del Sr Sánchez, todo lo contrario, lo ha hundido y va a pasar a la historia como el sujeto que ha perdido cuatro elecciones con peor resultado a resultas de la concreción de las mismas.
La gestora ahora constituida ha de ser absolutamente consciente que no puede permitirse el lujo de ir a terceras elecciones, sería una debacle de dimensiones épicas, no disponen de una organización sólida y unida, tan siquiera tienen un cabeza de lista y aunque los ciudadanos no disponemos precisamente de una memoria histórica política excelente por el devenir de nuestros día a día, los escasos meses que restan para proceder a las meritadas elecciones sí tendrán recuerdo y, por ende, el castigo será aún mayor al ya padecido, lo cuál no deja de ser temerario de optar a otra consideración que no sea la abstención.
El Sr Sánchez es que ni siquiera sabe de política básica, ha manifestado de manera continuada que ellos son oposición pero es que es imposible la existencia de la misma sin la constitución de un gobierno.
Esperpénticamente nos encontramos ante una tesitura terrible, da la sensación que, siquiera, unas terceras elecciones serían definitivas ya que de haber seguido este señor hasta que no consiga la mayoría absoluta no daría su brazo a torcer.
La democracia no es aritmética, la democracia se refleja en el voto del ciudadano y éste, por dos veces ha sido tajante, lo que no se puede practicar es una actuación parbularia de perretas personales e, insisto, egos sobredimensionados.
Respeto profundamente al PSOE, considero que gracias a esta formación disponemos de numerosos derechos que no hubieran tenido cabida sin su presencia y espero su pronta recuperación para poder volvernos a adentrar en una política centrada pero han de profundizar seriamente porque, de todos es sabido y también se ha de indicar para ser justos, que el Partido Socialista llevaba años siendo o haciendo percibir a terceros, que era una bomba de relojería y, finalmente ha estallado.
Ibán Uriarte Rivero es abogado.


























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