El día 8 de Marzo nos debe servir como referente para conmemorar los acontecimientos ocurridos en Nueva York, donde un grupo de obreras textiles, del año 1908, tomaron la decisión de protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban, y donde murieron calcinadas las 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil, porque el dueño de la misma había cerrado sus puertas como respuesta a la misma.
Medio siglo más tarde, en 1958, unas 12.000 obreras textiles donde eran mayoría marcharon, sobre Nueva York al grito de "Pan y Rosas" como consigna de sus demandas por un aumento de salarios y mejores condiciones de vida. También en Rusia las obreras textiles, tomaron las calles reclamando “Pan, paz y libertad”, marcando así el inicio de la revolución del siglo XIX y que desemboca en la toma del poder por la clase obrera.
Mujeres socialistas de EEUU, Europa o Rusia han venido defendiendo los derechos laborales y sociales como Corinne Brow, Gertrude Breslau-Hunt, Clara Zetkin, Rosa Luxemburgo o Flora Tristán. Fue en 1910 durante un congreso internacional de mujeres socialistas donde, la alemana Clara Zetkin, propone el establecimiento del día 8 de Marzo como día internacional de la mujer, en el que dirigentes de 17 países lo aprueban por unanimidad para conmemorar la lucha por los derechos de la mujer.
Lentamente, y a medida que el feminismo iba cobrando fuerza en todo el mundo, en el siglo XIX se refuerza como uno de sus objetivos principales, como la reivindicación y consolidación del derecho al voto. En 1901 se concreta el derecho al voto en Australia, y en Europa las mujeres inglesas lideraron el sufragio femenino en los albores del siglo porque no querían depender de un permiso para manejar sus bienes y querían trabajar por su cuenta. Con ello el día de la mujer trabajadora va perdiendo su carácter obrero, pasando a ser una jornada de lucha para defender los derechos conquistados y pelear contra aquellas leyes que las discriminen o rechacen el principio de igualdad en todos los ámbitos.
No obstante el feminismo como movimiento social y político, cuyo objetivo consiste en alcanzar la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, se viene gestando desde el siglo XVIII, momento en el que las ideas ilustradas acerca de la igualdad entre todos los seres humanos calaron en las mentes de las mujeres, las cuales comenzaron a reivindicar sus derechos. Pues, ya en 1792, la filósofa y escritora inglesa Mary Wollstonecraft publicó su obra "Vindicación de los derechos de la mujer" en el que argumenta que las mujeres no son por naturaleza inferiores al hombre, sino que parecen serlo porque no reciben la misma educación.
La Carta de las Naciones Unidas, firmada en 1945, fue el primer acuerdo internacional para afirmar el principio de igualdad entre mujeres y hombres. Desde entonces, la ONU ha ayudado a crear un legado histórico de estrategias, normas, programas y objetivos acordados internacionalmente para mejorar la condición de las mujeres en todo el mundo.
Con los años, la ONU y sus organismos técnicos han promovido la participación de las mujeres en condiciones de igualdad con los hombres en el logro del desarrollo sostenible, la paz, la seguridad y el pleno respeto de los derechos humanos. El empoderamiento de la mujer sigue siendo un elemento central de los esfuerzos de la Organización para hacer frente a los desafíos sociales, económicos y políticos en todo el mundo.
De hecho el lema de este año 2016 es "Por un Planeta 50-50 en 2030: Demos el paso para la igualdad de género", que impulse la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y la aplicación efectiva de otros compromisos en materia de igualdad de género, empoderamiento y derechos humanos de las mujeres.
Precisamente hablando en términos actuales y teniendo en cuenta el auge del trabajo relacionado con las nuevas tecnologías, el director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en España asegura que los nuevos empleos relacionados con el entorno tecnológico también discriminan a la mujer en el mundo laboral: “en los sectores tecnológicos, la mujer no avanza, aunque cuente con la misma cualificación”.
Además España, con una de cada cinco mujeres en paro, es uno de los países de la Unión Europea con los niveles más altos de desempleo femenino. A escala mundial las mujeres ganan el 77% de lo que ganan los hombres. Se necesitarían más de 70 años para colmar estas desigualdades salariales. Esas diferencias se han agrandado con la actual crisis económica. En España, con datos de Eurostat, la brecha salarial era del 16,1% en el ejercicio 2008 y ahora, en el año 2016, ha crecido hasta el 18,8%.
Por otro lado no podemos olvidar la lacra de la violencia machista, otro aspecto que afecta a la vida de las mujeres que lo sufren. En este sentido la Ley de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, colocó a España a la cabeza en la lucha contra este tipo de violencia. Sin embargo, once años después de su entrada en vigor, personas expertas, asociaciones y agentes implicados en su tratamiento coinciden en que queda mucho por hacer, porque muchas de las medidas incluidas en la misma no se han llevado a cabo: no se han creado juzgados específicos suficientes, no se ha dotado de los medios económicos y humanos necesarios, no se ha formado a las personas que intervienen en todo el proceso de atención…etc. Los datos del mes de enero de este 2016 son impactantes: han asesinado a nueve mujeres y a una niña, y han dejado huérfanos a tres menores, lo que le convierte nada menos que en uno de los meses más agresivos desde que hay datos sobre violencia machista.
Valdría finalizar con una reflexión de la escritora francesa, pionera del feminismo, Flora Tristán: "El nivel de civilización a que han llegado diversas sociedades humanas está en proporción de la independencia que han gozado las mujeres".
Beatriz Rodríguez Álvarez es ciudadana de Telde.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.240