TELDEACTUALIDAD
Telde.- José Quevedo no cobra en su Peluquería DP a los clientes que tengan una entrevista de trabajo por navidad. Se trata de una iniciativa solidaria con la que ayuda a la gente con menos recursos a lograr un contrato laboral con el que salir adelante.
José Quevedo, Pepillo para los amigos, es consciente de lo complicado que es salir adelante cuando apenas se tienen recursos. Se crió en la Fase II de Jinámar y ha tenido que convivir con las dificultades propias de una de las zonas más pobres de la ciudad. Por ello, por su conocimiento en primera persona de la realidad que hay en las calles, este peluquero sabe que toda ayuda, por mínima que sea, es bien recibida. Cualquier empujoncito importa, y desde su humilde negocio quiere contribuir con los que más lo necesitan, según se detalla en un reportaje de Ronald Ramírez publicado en Canarias7.
Es el dueño de la Peluquería DP, ubicada en frente de la Disa de El Punto (calle Ruiz Muñiz, 58). La abrió el 1 de mayo, haciendo realidad un sueño que lleva persiguiendo mucho tiempo. Desde que se dedicaba a cortar el pelo a sus amigos en su casa. Porque él no fue a ningún curso, ni hizo ciclo alguno.
Todo lo que sabe lo aprendió, como los brasileños el fútbol, en la calle. Y ahora, a pesar de que solo está empezando y su negocio, arrancando, ya quiere ayudar. Así se le ocurrió esta bonita iniciativa que está desarrollando en navidad. La de cortar el pelo gratis a los que tengan una entrevista de trabajo próximamente. «Sé que es poco, pero en esta época hay más ofertas de trabajo aunque sean de contratos temporales, y a mi peluquería viene mucha gente que lo pasa mal, vecinos del barrio, amigos de toda la vida. No les puedo dar dinero porque me arruinaría, pero puedo colaborar en que encuentren un empleo», explica Pepillo, quien aún sin explotar su negocio no deja pasar la primera oportunidad que se le presenta para prestar un servicio filantrópico.
Pero todo hay que decirlo, aunque la Peluquería DP es pequeña y humilde, dentro siempre hay gente esperando a que Quevedo le coja entre sus manos. Y es que este joven emprendedor de 30 años, que logró salir adelante en uno de los barrios más conflictivos de la isla, se ha hecho un nombre a base de tijeretazos. Su trayectoria es amplia por salones de toda la ciudad. Justo antes de iniciar su aventura en solitario trabajaba en The Korner, donde terminó de formarse al lado de una referencia en la peluquería teldense como Marcelo. Y de ahí, tras ahorrar, es cuando dio el salto.
Llega todos los días en patineta poco antes de las 9.00 horas para abrir su negocio puntual. Lo hace solo, después de despedirse de hija pequeña. Porque esa es otra, son muchos los cambios que ha tenido en su vida, y su paso laboral más importante, la apertura de su peluquería, prácticamente coincidió con el nacimiento de su primera hija, Daniela. «Antes, en mis anteriores trabajos, era un iluso pensando que estaba llevando una vida adulta. Ahora con mi hija y mi propia empresa sé lo que de verdad es el peso de la responsabilidad», relata Pepillo.
La ocurrencia
Esta idea solidaria le nació por haber convivido durante toda su vida con las dificultades que tanto él como sus vecinos han tenido que soportar. Pepillo, a través de su talento con las tijeras, pudo salir adelante, pero conoce a muchos que siguen pasándolo mal. No en vano, Jinámar soporta uno de los mayores índices de paro, pobreza y exclusión social de Canarias.
«Quería hacer algo, lo que fuera, y se me ocurrió esto. Al final uno siempre quiere ir presentable a una entrevista de trabajo, causar una buena impresión siempre facilita las cosas. Y encontrar empleo es ahora mismo lo más importante para mucha gente, llevar dinero a casa y estar ocupado para no caer en mundos más oscuros. Salva vidas», expresa alguien que sabe bien de lo que habla por situaciones que ha vivido de muy cerca.
Así que durante estos días, y hasta el 6 de enero, Pepillo, junto a su sobrino Iván Valerón, el único ayudante que tiene en la peluquería, cortará el pelo gratis a todos aquellos que puedan demostrar que optan a un empleo en los próximos siete días. «La gente es muy pilla y tampoco me puedo arruinar cortándole el pelo gratis a todo el mundo, ríe José, que intenta cuidarse de aquellos que busquen acicalarse para estas fiestas sin soltar un euro. Es su ayuda, la de un humilde peluquero vecino de Jinámar que sabe lo duro que es encontrar trabajo y quiere echar un mano a sus vecinos, aquellos con los que se crió, y que ahora buscan desesperadamente un futuro como el que José Quevedo tiene con su Peluquería DP.


























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