DANIEL OJEDA
Telde.- El Estado y los partidos políticos ya engrasan sus maquinarias para las elecciones generales del próximo 10 de noviembre. Una cita con las urnas en la que los vecinos del barrio teldense de La Solana no quieren verse de nuevo pasando penurias y contando votos a oscuras, como ya les sucediera en los dos anteriores comicios.
Y para que esto no vuelva a suceder, y como bien dice el refrán que quien es precavido vale por dos, el presidente del colectivo vecinal, Pablo Agriela, se ha dirigido al Ayuntamiento de Telde para reclamar con más de cuarenta días de antelación que acondicionen las instalaciones de la antigua escuela de La Solana, a donde el segundo domingo de noviembre acudirán sus paisanos para ejercer el derecho al voto.
Y es que el edificio, de propiedad municipal, se encuentra en un estado de absoluto abandono. Sus puertas prácticamente tan solo se abren cada vez que toda elegir gobernantes. No cuenta con luz y tampoco con agua.
De hecho, en la última jornada electoral, la de mayo de este año, al caer la noche y comenzar el escrutinio, no les quedó otra que echar mano a las linternas de los teléfonos móviles para poder contar las papeletas. Pero es más, durante las más de once horas que los miembros de la mesa pasaron en el colegio, cumpliendo con su obligación, no pudieron acceder a un baño en condiciones en el que hacer sus necesidades o simplemente lavarse las manos o refrescarse la cara.
"Se pasan la pelota los unos a los otros"
Este jueves Agriela se desplazó hasta el centro de la ciudad para avisar de esta circunstancia a los responsables municipales. Acudió en primera instancia a la Concejalía de Patrimonio, pero le remitieron a la de Servicios Municipales. Al final, cansado de ir de un sitio para otro, se marchó sin que le dieran una solución en firme. Asegura que los técnicos municipales le conminaron a plasmar su petición por escrito y a esperar a ver lo que sucede. "Se pasan la pelota los unos a los otros", se lamenta este dirigente vecinal.
A la espera de que les visite el alcalde
En La Solana llevan años reclamando mejoras para el barrio (asfaltado y desbroce de calles, un servicio de agua de abasto continuo, un parque infantil, etc.), pero hasta ahora poco caso les han hecho. Cansados de la desidia municipal, hace unos meses, antes de las elecciones locales, los vecinos decidieron dar un paso al frente y denunciar su situación a la Diputación del Común.
El comisionado Rafael Yánez recorrió la zona, tomó nota de las carencias y se comprometió a mediar con el Ayuntamiento de Telde. Consiguieron que les arreglaran e iluminaran la cancha del viejo colegio, pero poco más. Entre tanto, esperan a que el nuevo alcalde Héctor Suárez les visite y ponga oído a sus demandas.

































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