TELDEACTUALIDAD
Telde.- La magna procesión de ocho pasos del Viernes Santo discurrió esta noche por las principales calles del casco monumental de Telde en un ambiente marcado por el fervor y el recogimiento, en una tarde-noche fresca y con algo de viento.
Cientos de fieles de todas las edades, agolpados detrás del trono de la Virgen de la Soledad y en las aceras, siguieron con fervor y sentimiento el ceremonioso desfile religioso que con marcha acompasada y sigilosa tardó una hora y media en realizar el periplo de costumbre por el conjunto monumental de la ciudad.
Tras los oficios religiosos celebrados en el templo matriz de Telde, la procesión se puso en marcha al filo de las 19.25 horas, momento en que el trono del Señor Predicador (una obra escultórica que pertenece al patrimonio de la iglesia conventual de San Francisco) hizo acto de presencia bajo el marco de cantería con trazos mudéjares que cubre la puerta de la Basílica de San Juan para encabezar el cortejo religioso compuesto por siete pasos más, todos ellos bellamente adornados con flores e impulsados por personas que iban debajo de los tronos.
El orden de los pasos fue el siguiente: El Señor Predicador (imagen que pertenece a la iglesia de San Francisco), Jesús en el Huerto de los Olivos (de la iglesia de San Francisco), ElSeñor de la cruz a cuesta (de la iglesia de San Francisco), Cristo de la agonías con la Dolorosa (de la iglesia de San Francisco), Jesús crucicado (de la ermita de San Pedro), El Señor en el sepulcro (una imagen del siglo XVIII cuyo sepulcro fue donado por un masón), San Juan Evangelista (de la Basílica de San Juan) y Nuestra Señora de la Soledad (que procede del convento de San Francisco y se encuentra en la Basílica de San Juan).
Obras de arte
Entre estos pasos figuran auténticas obras de arte, como el Cristo Muerto, el San Juan Evangelista o la Virgen de los Dolores, que fueron talladas por el maestro imaginero Luján Pérez, el Cristo de la Agonía, de factura sevillana, y la Virgen de la Soledad, que lo acompaña en el trono, que es obra del escultor teldense Silvestre Bello, del siglo XIX.
Esta escultura, que goza de un gran fervor y predicamento en Telde, procesionó este año adornada por su mayordomo mayor, Segundo Amador.
Mantilla canaria y española
Una nutrida representación de las autoridades locales, con la alcaldesa Carmen Hernández al frente, acompañaba el trono de Nuestra Señora de la Soledad, una bella escultura del imaginero grancanario Luján Pérez, que cerraba el desfile procesional con un grupo de mujeres ataviadas con la mantilla canaria y española. La concejala Sonsoles Martín lucía una mantilla española.
La Banda Municipal de Música de Telde amenizó con sus sones todo el recorrido religioso. Cuatro agentes de la Policía Local, uniformados con el traje de gala, custodiaron durante todo el recorrido el trono del Santo Sepulcro.
Nada más regresar los pasos al templo de San Juan, salió otra vez a la calle Nuestra Señora de la Soledad, en la llamada procesión del Retiro. Es la Virgen de los Dolores de Luján Pérez.


























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.175