GAUMET FLORIDO
DeciÌa en una entrevista JoseÌ Miguel MonzoÌn Navarro, maÌs conocido como el Gran Wyoming, que no le extraña nada que de un tiempo a esta parte esteÌn brotando tantos franquistas por entre las esquinas porque siempre se dijo a siÌ mismo que con aprobarse la ConstitucioÌn e iniciarse la democracia no se pudieron esfumar asiÌ como asiÌ, como a golpe de un simple chasquido de dedos.
Y tiene razoÌn. Por eso ahora tengo la sensacioÌn de que estaban como escondidos, cual lobo cazador, agazapados esperando ese momento propicio en el que oliera a sangre, en que la presa, es decir, el reÌgimen democraÌtico, estuviera herido para salir de la caverna y asestarle una mordida mortal.
En esas estaÌn ahora. Y me preocupa. Por lo que representan aquellos que van de frente y gritan a los cuatro vientos su nostalgia de la dictadura y su fanatismo por Franco, y sobre todo, por el peligro que nos acecha por parte de aquellos quintacolumnistas que se quedaron, disfrazados de demoÌcratas, en los cenaÌculos del poder, medrando al calor de la monarquiÌa parlamentaria y autoreplicaÌndose de forma clandestina.
QuizaÌs esperaban una señal de alarma, un toque de queda para salir del cajoÌn en el que se habiÌan metido, y esa ha sido, posiblemente sin pretenderlo, la pretensioÌn del gobierno de Pedro SaÌnchez de exhumar los restos del dictador de su tumba en el Valle de los CaiÌdos. Les confieso que me ha pillado por sorpresa. El liÌo montado me demuestra que esta España de los sufragios universales no cortoÌ como debioÌ con el franquismo. No estaÌ inmunizada ni concienciada.
Pero, parafraseando precisamente a Franco, al que se le atribuye aquella sentencia lapidaria de no hay mal que por bien no venga, pronunciada, se supone, cuando ETA asesinoÌ a su jefe de gobierno, Carrero Blanco, creo que la constatacioÌn de estos riesgos nos da margen para vacunarnos de dictadura, de extremismos, de radicalizaciones antidemocraÌticas. Y eso hay que hacerlo viÌa ley.
Se me ocurren ideas. Por ejemplo, que no puedan optar a elecciones partidos que no condenen aquella etapa o que la enaltezcan. En democracia cabemos todas las ideologiÌas, da igual el signo, pero hay que cortar lazos con aquel reÌgimen. No debe haber excusas.































Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.113