TELDEACTUALIDAD
Telde.- Como bien recogia a última hora de ayer este periódico digital, el fervor y la emoción volvieron a marcar el retorno del Santo Cristo de Telde a su hornacina en lo más alto del retablo mayor del templo matriz de la ciudad de los faycanes. TA ofrece a continuación una crónica y un nuevo reportaje gráfico de las fiestas elaborado por el colaborador Jesús Ruiz Mesa.
La imagen del Santo Cristo, más cerca de su pueblo
por Jesús Ruiz Mesa
Según reza el programa de los actos religiosos dedicados a la tradicional Bajada de la imagen del Santo Cristo de Telde 2016, cuatro fechas principales en estos doce días que conmemoran esta fervorosa y siempre recordada tradición religiosa teldense que las gentes devotas locales y forasteras, venidas de otros lugares del archipiélago celebran cada año: el domingo 11 de septiembre el Pregón que este año impartió el teólogo, psicólogo, humanista, compositor de música religiosa y director de la Fundación Canaria Yrichen, don Emilio Vicente Matéu.
El lunes 12 Bajada de la venerada imagen, el miércoles 14, día de la Exaltación de la Santa Cruz, concelebración de la Eucaristía presidida por el Obispo de la Diócesis de Canarias don Francisco Cases Andreu, y Procesión Solemne del Santo Cristo por el casco histórico de San Juan, para finalizar el jueves 22, después de la celebración de la Eucaristía con la Subida de la santa imagen a su lugar habitual, presidiendo en lo alto el hermoso y artístico retablo flamenco del Altar Mayor de la Basílica Menor de San Juan Bautista de Telde.
Tras cumplirse los días de este tiempo dedicado a la devoción al Cristo que la mayoría del pueblo teldense y todos los fieles y devotos de esta imagen, que cerca, lejos, o desde el mejor de los recuerdos heredados de sus antepasados, afrontando el presente, acercan su memoria o sus pasos a esta Basílica menor para mostrar ante su Santo Cristo de Telde sus rogativas, promesas, agradecimientos, oraciones y en muchos casos las emotivas lágrimas que asoman a los rostros de su querido pueblo, que desde el centro de esta multitudinaria cita en el mes aún veraniego de septiembre y ya en el otoño del inicio del jueves 22, aunque eternamente primaveral clima nuestro, nos anuncia que Cristo, su imagen, su cruz, y cada uno de los elementos estéticos que forman su escultura de origen y talla de los indios tarascos de México, quién lo diría, que en aquellos tiempos del siglo XVI viniera a encontrar morada definitiva en nuestras costas, ahí ante los ojos atónitos de aquellos primeros devotos, hoy ya en pleno siglo XXI, se le venera por la fe que llena los corazones de esperanzas en un futuro mejor, se le pide misericordia, caridad y perdón.
Emilio Vicente Matéu pregonero de las fiestas del Santo Cristo 2016 en su extraordinaria intervención en la que impartió el tradicional Pregón el pasado domingo 11, para entender el acto que se pregona expuso los diferentes conceptos y contextualizaciones del verdadero significado cristiano de la Cruz, y precisamente en esa semana, en un día como el 14 de septiembre dedicado a la Exaltación de la Cruz. En cuanto a su nombre y forma, Lignum Crucis. Significado cristiano definiendo el Signo del amor que Dios nos tiene, de la entrega generosa de Jesús y como signo de denuncia contra tantas cruces injustas que destruyen la vida, la convivencia, la creación entera.
Respecto a la historiografía de las bajadas de la imagen del venerado Santo Cristo y su sentido a través de su historia enclavada en Telde, Vicente Matéu expone que allá por el año 1555, y según el historiador teldense Marín y Cubas, desde que la imagen del Santo Cristo llega a Telde hasta la celebración de la primera bajada, transcurren 123 años. Una vez ubicado en la hornacina actual del retablo flamenco del Altar Mayor del templo y hasta el año 1958 (405 años después de su llegada), únicamente tuvieron lugar veinte bajadas y siempre en circunstancias excepcionales: Bajadas que ocurrieron en épocas de sequías, hambrunas, epidemias y miserias. Para pedir la paz en determinadas épocas de guerra. En algunas ocasiones para suplicar una mayor sensibilidad espiritual.
Como respuesta al mensaje de la Cruz indica la necesidad de valorar, testimoniar y defender nuestra fe en la cruz y su mensaje, llevándonos al hecho del significado de Cristo entre nosotros, y el símbolo de la bajada de su imagen, en el recuerdo y realidad de que nadie está exento de su cruz, como mejor herramienta para construir el mundo y redimirlo, ejemplo para sobrellevar los sufrimientos y como Él mismo experimentó enseñándonos con su misericordia y perdón. Nunca es tarde para este encuentro de salvación universal, Jesús baja y en la distancia corta podemos hablar con Él, de amigo a amigo, de discípulo a maestro.
Un magnífico pregón en todos sus aspectos, historiográfico, artístico, tradicional y religioso, Emilio Vicente nos pregona en esta Bajada 2016, año Jubilar de la Misericordia, con una sólida y detallada información para reflexionar ante nuestro Cristo, el Santo Cristo de Telde, el Santo Cristo del Perdón y la Misericordia, en la que ante su imagen volcamos nuestros pesares, deseos, plegarias, peticiones, por los ausentes y presentes, éxitos, fracasos, en presencia de la serenidad de su rostro que es siempre ejemplo de cómo encarar la muerte, una condición estética de su definición artística como obra de la mano del hombre que nos lleva a fijar nuestras miradas por la fe más allá de la simple apreciación de una escultura, lo que nos inspira, la paz, la misericordia y la caridad tan necesaria en este mundo tan complejo que habitamos.
Muchísimas personas devotas, fieles a su tradición heredada de sus antepasados, locales y visitantes, se han acercado y acariciando el madero, han acercado flores, velas, recordatorios, rosarios, oraciones, rogativas, promesas, con sus manos y besos han acariciado y sentido la llamada del amigo que en esta ocasión está más cerca que nunca, ante el madero de la cruz y a los pies de su yacente figura después de haber descendido de manos de los voluntarios que lucen con orgullo sobre sus camisetas el lema e imagen del Santo Cristo de Telde.
En este noche de la subida de la santa imagen cuando se cumple el programa de actos religiosos dedicados a la devoción al Santo Cristo de Telde, después de permanecer unos días entre su pueblo, descansará de nuevo en su hornacina, arriba en lo alto del retablo del Altar Mayor de la Basílica de San Juan Bautista de Telde, para en esta distancia, no mucho más lejana de la que ha permanecido hasta hoy jueves 22 de septiembre, continuemos mirando su rostro y podamos seguir su camino sin miedo al final, con la serenidad, paz y misericordia con la que Él nos guarda en su eternidad.
El agradecimiento al programa de actos religiosos elaborado por la parroquia a cargo de don José María Cabrera, autoridades eclesiásticas y civiles, a los colaboradores adjuntos, encargados de la ornamentación floral del trono y altar, a los voluntarios siempre atentos y fieles a los actos de las bajadas y subidas del Santo Cristo, al realismo y mensaje en la confección del cartel de estas fiestas que realizó Ildefonso Rodríguez, a los invitados del Recital Lírico de la soprano Nora Carrasco, pianistas Ernesto Mateo e Ignacio Clemente Estupiñán en su actuación músico vocal en homenaje al Santísimo Cristo de Telde la noche de la presentación del Pregón y pregonero, don Emilio Vicente Matéu que en su magistral intervención impartió un Pregón que nos acercó desde varios aspectos, destacando en sus conclusiones el religioso, el significado de la Santa Cruz, del Cristo de Telde, y las devociones ante las bajadas que se suceden en nuestra ciudad desde tiempos que recordaremos siempre.
Hasta el próximo año, en nuestra mente el referente religioso del Santo Cristo de Telde, las torres de la Basílica de San Juan en su entorno urbano del casco histórico, y las numerosas ocasiones para presenciar en el arte sacro los calvarios que en muchas iglesias se reparten por nuestra geografía. Que nuestro Cristo derrame las bendiciones sobre este mundo tan complejo, lleno de conflictos y nos deje ver el futuro con más seguridad, sobre todo a los más necesitados, con su misericordia, caridad y perdón. Muchas gracias.
Santísimo Cristo de Telde
Venerado por tus hijos,
tu cuerpo en la Cruz inmolado,
protege a tu pueblo, a tus islas,
y a los que con devoción llegamos
desde otras latitudes,
a tus pies postrados,
suplicando derrames la paz
que nos anunciaste,
sobre este mundo difícil,
sobre este mundo en conflicto,
sobre la humanidad, tus hijos
que en ti confiamos.
¡Viva el Santo Cristo de Telde!
Jesús Ruiz Mesa es colaborador cultural de TELDEACTUALIDAD.





























Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.140