TELDEACTUALIDAD
Telde.- Agustín Medina Ruiz, conocido y apreciado vecino de Telde, falleció este sábado. Estaba casado con Marina Pernas Ojeda y era propietario de la Mercería Mafa y de la antigua Finca de San Juan.
La capilla ardiente con sus restos mortales está instalada en la sala 1 del Tanatorio Municipal de Telde, sito en el Parque Empresarial de Melenara (Las Rubiesas), desde donde partirá la comitiva fúnebre este domingo a las 12.00 horas en dirección hacia la Parroquia de San Gregorio, donde se oficiará la Palabra, y desde allí al cementerio católico de San Gregorio para recibir cristiana sepultura.
La misa funeral por su alma tendrá lugar el próximo viernes 23 de septiembre en la Iglesia de San Gregorio, a partir de las 19.00 horas.
La dirección y todo el equipo de TELDEACTUALIDAD se suman al dolor por tan sentible pérdida y expresan sus condolencias a sus familias, especialmente a su esposa e hijas Marina, Flavia y Aleida. Descanse en paz.
Agustín Medina, ejemplo para la historia de La Garita
Por Francisco Peña
Hoy sábado 17 de septiembre, al alba, nuestro horizonte marino abierto al oriente, se ha presentado con las más hermosas pinceladas de luz y de color. Ha sido como una expresión de gloria que cantan los ángeles a los hombre buenos después de tantas luchas, ilusiones y esfuerzos por la vida y sus azares y en la plenitud de su tiempo, donde devuelven al polvo su materia, pero su espíritu rebosante queda en nuestro recuerdo, amasado a la historia de nuestra memoria, en los ritmos de amistad, agradecimiento y aprecio por tantos y extraordinarios gestos que nos regalaron.
Nacido en el seno de una familia ejemplar, cristiana en San Antonio. Le conocí como hombre emprendedor comercial y de negocios donde le acompañaba su esposa Marina, y allá por los años 70 /71 me vuelvo a encontrar con él en La Playa de La Garita.
Sobre el año 74/ 75 aproximadamente, el primer grupo que se responsabiliza de las Obras de La Iglesia de La Garita hace un “parón de crisis” que originan los problemas de la obra y otras circunstancias humanamente comprensibles, En una semana santa de este mismo año, por motivo de encontrarse enfermo el sacerdote D. Abrahán cura encargado, viene a La Garita el Padre Luis , Capuchino: el cual , acompaña el Vía Crucis de aquel Viernes Santo que se hacía en la calle desafiando a los vientos alíseos, pero con una fe inquebrantable del pueblo; en la Misa del atardecer del Sábado de Gloria, animó a los cristianos del lugar continuar la labor emprendida.
Aquí conocimos al Agustín Medina que surge entre el pueblo, para ponerse de forma valiente al servicio de la Comunidad. En aquellos días era presidente de la Comunidad de los 72 Apartamentos los cuales, se enciende como una hoguera de entusiasmos junto a otros grupitos dispersos que mantenían el sueño de reanudar las obras y reunían donativos “pro –Iglesia de La Garita”.
Agustín, se pone al frente de un nuevo grupo que reavivan los esfuerzos y sacrificios de unas obras donde había que estar de forma permanente inventándose acciones para mantener los ritmos y poder pagar las facturas y letras que vencían, llegando a hipotecar parcelas personales en otros lugares para hacer frente a los compromisos de pago.
Jamás le vi perder la sonrisa pese a los contratiempos. Estábamos en los momentos históricos del próximo cambio político de Régimen y no se sabía que podía pasar si entrase al gobierno del país un gobierno contrario a las ideas existentes y además, la espada de Damocles que pesaba sobre el tiempo que se exigía para terminación de las obras, en documento suscrito por el Obispado con el donante del solar D. Cesáreo Morales y esposa Dña Isabel.
Para Agustín no todo fue color de rosas; hubo cruz, incomprensiones, malos entendidos y tragos difíciles en ese empeño de cumplir su palabra. Pero él como los hombre de honor, no se amilanó ante las situaciones de prueba para culminar todo la obra en bloque, cubiertas y encalado exterior de frente.
Las campanas sonarían más tarde; en lo que será el tercer momento. Pero hoy hay repiques de gloria en el cielo porque el Señor Jesús le abre su Corazón a un hombre generoso y bueno. No le vamos a colocar en los altares, pero sabemos que la Misericordia de Dios es abundante y llena la tierra y Agustín se hace merecedor de todo el cariño del Cielo, desde donde a su esposa, hijos, hermanas, familia y vecinos, les regala sus más hermosa y generosa sonrisa desde el Seno de Dios.
Todos cuántos junto él colaboraron en esos momentos de la historia de La Garita, desde las verbenas del duro, las tómbolas, las obras de teatro, las Escalas en HI-fi, y cualquier otra actividad, celebran con él, los momentos compartidos y guardarán en sus corazones el recuerdo imborrable de su memoria y ojalá su testimonio nos sirva para hacer una sociedad tan entrañable y humana como él, la soñó.
Que la paz de Dios sea contigo para siempre, Agustín Medina.
Francisco Peña es ciudadano de Telde residente en La Garita.






























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