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Miércoles, 14 de Enero de 2026

Actualizada Miércoles, 14 de Enero de 2026 a las 20:47:58 horas

Dolores López Rodríguez sopla las velas de su 104 aniversario/TA. Dolores López Rodríguez sopla las velas de su 104 aniversario/TA.

Lolita López: 104 años repletos de recuerdos

La vecina de Valsequillo, fruto del matrimonio un teldense y de una lugareña de La Cantera, nació el 10 de diciembre de 1917

direojed Domingo, 09 de Enero de 2022 Tiempo de lectura:

Dolores López Rodríguez cumplió 104 años el pasado mes de diciembre, hija de un teldense y de una valsequillera. TA ofrece reportaje-crónica de la cronista oficial de Valsequillo, María Teresa Cabrera Ortega, de este aniversario.

 

Recuerdos de la Nochebuena a la Epifanía en el 104 cumpleaños de Dolores López Rodríguez

Antes de la celebración de la Nochebuena, y a medio camino para llegar a celebrar la festividad de la Epifanía, aún inmersos en la pandemia, que ha cambiado por completo nuestra forma de vida, nuestra cumpleañera no se ha resistido a apagar las velas en el 104 aniversario de su nacimiento, ya que doña Dolores vino al mundo el día 10 de diciembre de 1917, siendo la cuarta de ocho hermanos, fruto del matrimonio formado por don Manuel López Talavera, natural de Caserones (Telde), que se enamoró de doña Dolores Rodríguez Martín, en el barrio de La Cantera (Valsequillo), cuando venía a trabajar a la cantera que estaba en dicho barrio, al que da su nombre, explotación de donde se extraía piedra de cantería, desde la que salieron materiales para la construcción de unas de las torres de la iglesia de San Juan Bautista de Telde.

 

Doña Dolores ha tenido que celebrar un año más su cumpleaños de forma muy restringida, por lo que ha compartido ese gran día solo junto a los familiares con los que convive. Amistades, y vecinos hicieron llegar hasta la casa de su hija Reyes, con la que vive desde hace años, la felicitación, y los presentes con los que la han obsequiado en tan entrañable celebración.

 

Contrajo matrimonio en el año 1948 con don Francisco Cabrera Mayor, agricultor y vecino del mismo barrio, viviendo las diversas vicisitudes políticas, sociales, y culturales transcurrida hasta nuestros días.

 

En el día de su 104 cumpleaños, ya inmersos en la Navidad, en un mano a mano con su hija Reyes, nos transporta en el tiempo, un relato entrañable, en el que reviven las celebraciones desde la Nochebuena hasta la Epifanía, entre los años 1950-1960 del siglo pasado, en su casa del barrio de La Cantera. Recuerdan su casa solariega, que aún conservan, rodeada de parrales donde además cultivaban papas, verduras, y forraje para alimentar al ganado; cabras, gallinas, y cochinos abastecían la casa de leche, huevos, y carne. El tener su propio horno de leña les permitía amasar y así elaborar el pan de millo al que llamaban tortas.

 

Los recuerdos se van adentrando en la celebración de la Nochebuena, comentan la pena que les quedaba de no venir a la misa del Gallo, pues vivían lejos, y aunque su padre tenía una camioneta no cabían todos.

 

Se avivan sus recuerdos culinarios, y cuentan como para la cena de Nochebuena tenían por costumbre hacer un baifo al horno, condimentado con tomillo, laurel, ajos, sal, aceite, y agua, al que acompañaban con papas sancochadas, pues no se estilaba hacer papas arrugadas; como dulces navideños, degustaban piñones de almendras de elaboración propia, también higos pasados, y pasas; tanto los higos, como las uvas eran recolectadas en verano y las secaban al sol para en Navidad endulzar sus paladares. Cantaban algún villancico, y así pasaban la invernal Nochebuena en familia el matrimonio y sus cuatro hijos, y de igual forma celebraban el día de Navidad.

 

Pero lo que era todo un acontecimiento y disfrute para la familia Cabrera López, y sobre todo para la chiquillería que se privaban era la celebración del Fin de Año, pues partían el año en casa de su tía paterna María, que vivía en el barrio de Vegueta (Las Palmas de Gran Canaria) y se quedaban a dormir allí esa noche. En casa de María se servía una cena más abundante, que constaba de dos platos; pescado frito, y carne de cochino en adobo con papas sancochadas. No hacen referencia a dulces navideños, si a las uvas; María compraba racimos de uvas en el mercado de Vegueta, los lavaba, los desgranaba, y los ponía en una bandeja en el centro de la mesa, a eso de la media noche se iban comiendo las uvas, Reyes era una niña y no apreciaba si se tomaban las doce uvas al son de las campanadas, ni tampoco del número exacto de uvas que se comían. Luego iban a dar un paseo por Triana a ver los escaparates, admiraban lo bien arregladas que iban las personas que por allí transitaban, sobre la una de la madrugada se volvían para la casa donde pasaban la noche.

 

El aroma de los churros recién hechos, que la tía María había traído de la Plaza, les hacía despertar el día de Año Nuevo. María preparaba un exquisito chocolate para tomar con los churros, los cuales se sumergían en la taza, donde el humeante chocolate los bañaba, convirtiéndolos en un exquisito habano comestible. A eso del mediodía regresaban a su casa a almorzar y pasar el día de Año Nuevo.

 

Las fiestas van tocando a su fin, tan solo queda celebrar la Epifanía, su hija Reyes que además celebra su santo, la recuerda como una celebración que vivían con ilusión, que disfrutaban con los regalos que recibían, a ella y a su hermana Mariola le traían una muñeca de cartón piedra, y a sus hermanos un tambor, y una guitarra de tres cuerdas, y a esperar al año que viene...

 

Este año 2022, Los Magos de Oriente han traído un regalo muy especial para la familia, sobre todo para doña Dolores, un regalo que viene de muy lejos, casi de tan lejos como donde ellos vienen; han traído a su hija Mariola, a su marido, y a sus dos hijos desde Estados Unidos, donde viven desde la década de los ochenta del siglo pasado. Recuerdos entrañables, momentos de compartir, alegría, e ilusión han puesto el broche de oro a estas Fiestas en la familia Cabrera López, que a pesar de tenerlas que celebrar con prudencia si las han podido compartir más cerca.

 

¡Felicidades querida Lolita!

 

María Teresa Cabrera Ortega es cronista oficial de Valsequillo de Gran Canaria.

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