TELDEACTUALIDAD
Telde.- Los propietarios del Bar Adán, sito en San Roque-Valsequillo, han querido salir al paso de la versión ofrecida por la Guardia Civil sobre la denuncia administrativa de la que ha sido objeto por supuestamente quebrantar la prohibición de la actividad ordenada por el decreto que declaró el estado de alarma para combatir la pandemia del coronavirus.
Francisco Medina, responsable del negocio frente a la plaza de San Roque, ha aclarado que la Guardia Civil tocó en la puerta sobre las 19.30 horas del pasado jueves cuando se encontraba en el interior él y un conocido vecino de la zona, de 62 años, que vive sólo y que acude a diario al bar por una necesidad vital como es buscar comida para su sustento, una circunstancia que ha sido corroborada a este medio por otros lugareños de este barrio a caballo entre Telde y Valsequillo.
Detalla que el establecimiento está cerrado al público y no realiza actividad alguna desde que se decretó el estado de alarma, pero que en su cocina trasera elabora a diario la comida para las cuatro personas que habitan en la planta alta del inmueble, entre ellas un hermano con una elevada discapacidad, y también para el solitario vecino que reside muy cerca, “que es como si lo tuviésemos adoptado”, explicó.
De hecho, sostiene, cuando se personaron los agentes de la Guardia Civil, dos entraron y otros se quedaron fuera según sus datos, “estábamos preparando un potaje para el día siguiente mientras conversábamos a puerta cerrada y sin ningún tipo de bebida ni vasos sobre la barra. Todo estaba recogido, con las sillas sobre las mesas”.
Cree que lo que despertó sospecha de los miembros del cuerpo armado fue que la cafetera del bar estaba encendida, pero explica que era para consumo propio y no porque estuviese a la espera de posibles clientes.
Medina no oculta su sorpresa por la irrupción de la Guardia Civil. “Entraron y, tras avisarme que nos interpondría una denuncia administrativa, se fueron sin decirnos adiós y sin darnos a firmar ningún documento de la intervención”.
El propietario del Bar Adán quiere poner de manifiesto que comparte sin ambigüedades las medidas de seguridad decretadas por el Gobierno de España y que pide disculpas “si hemos hecho algo mal”, pero es también su intención con estas manifestaciones a TELDEACTUALIDAD da a conocer su versión de lo ocurrido.
En un comunicado difundido este domingo, que publicó este diario, la Guardia Civil daba cuenta de que había denunciado administrativamente al dueño de un bar de un bar en Valsequillo y a un cliente, al primero por quebrantrar la prohibición de suspensión de la actividad y al segundo por incumplir el confinamiento.
Según la versión del benemérito cuerpo, la denuncia fue presentada la tarde del pasado jueves, después de que los agentes comprobaran que había un cliente habitual consumiendo en su interior.
La Guardia Civil recordaba en su nota que las infracciones denunciadas están consideradas como muy graves y pueden ser sancionadas con multas de entre 601 euros y 30.000 euros.


























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